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CORITA VIAMONTE REGISTRÓ EL 8 DE OCTUBRE DE 1963 UNA OBRA TITULADA ÁGUILA ROJA (EL ESPADACHÍN ENMASCARADO)

Águila roja es un plagio

Un enmascarado vengador y justiciero que resulta ser hijo del Rey, cosa que se descubre por un medallón. Es parte del argumento de Águila Roja. La exitosa serie de la tele, sí. Pero, al parecer, esos mismos ingredientes también hilvanan una obra de teatro que la popular cupletista zaragozana Corita Viamonte escribió en el año 1963 y que llegó a representarse varias veces.
Agencias  |  10 de enero de 2011 (22:39 h.)
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Un enmascarado vengador y justiciero que resulta ser hijo del Rey, cosa que se descubre por un medallón. Es parte del argumento de Águila Roja. La exitosa serie de la tele, sí. Pero, al parecer, esos mismos ingredientes también hilvanan una obra de teatro que la popular cupletista zaragozana Corita Viamonte escribió en el año 1963 y que llegó a representarse varias veces. El texto, registrado en la SGAE y que, incluso, pasó la censura de la época, es la base de la demanda de conciliación que la cantante ha presentado a la productora Globomedia, y en la que se reclama, entre otras cosas, un 10% de los beneficios de la emisión de la serie y la película que sobre la misma se ha realizado. La petición ya está presentada y sellada por el Juzgado de Primera Instancia de Madrid. "No es propiamente un juicio, sino un intento de llegar a un acuerdo a través del juzgado", explica Félix Martín Polo, abogado de Corita Viamonte.

MUCHAS SIMILITUDES

Es verdad que también hay datos que separan ambas historias. Para empezar, la serie está ambientada en la España del siglo XVII. El cuento de Corita, en un país imaginario --llamado Pkeslin, aunque los nombres de los personajes sean muy castellanos-- pero más o menos en la misma época.

Pero también hay unas cuantas similitudes entre la producción de Globomedia para TVE y el relato de la cupletista. En uno de los documentos que Corita ha recopilado para esta demanda de conciliación, resume parte del argumento como el relato sobre "un enmascarado al que llamaban Águila Roja, que defendía a los pobres y luchaba con su espada", que pretende vengar un asesinato y cuya identidad solo se descubre al final de la obra. En su caso, el espadachín enmascarado sí conoce su origen real (aunque no lo comparta con el resto del mundo). Solo lo hará en uno de los últimos cuadros, al decirle al Rey: "Cuando nací, me pusisteis esta medallita, que aún guardo".

Lo que resulta incontestable, tal y como refleja la documentación de la SGAE, es que Corita Viamonte registró el 8 de octubre de 1963 una obra titulada Águila Roja (El espadachín enmascarado), con el número 2.839.269. Una creación literaria sobre la que también existen notificaciones del Ministerio de Información y Turismo (del que dependía la censura).

"Yo solo digo que yo escribí un cuento que se titulaba así y que, presuntamente, hay algunas coincidencias", añade. "Ahora todo está pendiente de un acto de conciliación y de la documentación que ya se ha remitido al juzgado de Primera Instancia número 71 de Madrid". La demanda quiere demostrar que, "además de similitudes menores, ambas obras coinciden en título, personaje principal, y trama general".

Ahora, Corita y sus abogados piden que Globomedia haga constar en los créditos de la serie, la película o cualquier producto derivado de la obra (ya se está pensando en un cómic) que "están basados en una idea original de Corita Viamonte López". También piden un "10% de los beneficios que ha generado o genere la serie y la película, y un 5% de los generados por otros productos derivados". Una cifra importante si se tiene en cuenta que los seguidores del Águila televisiva se cuentan por millones.

Fuente: Así no hay quién viva